¿Tienes una segunda vivienda sin usar o un piso en alquiler? ¿Has tenido la desafortunada desgracia de que un okupa se ha adueñado de tu inmueble habitual? Como sabrás, echar a un okupa no es tarea fácil, ni por la vía legal ni por la social. A continuación, te explicamos todo lo que debes saber sobre cómo echar a un okupa de tu casa.

Lo primero que debes tener en cuenta es que no todos los casos son iguales. Así pues, a términos legales, no es lo mismo que okupen una segunda vivienda a que okupen tu vivienda habitual. En el primero de los casos el trámite, hasta su total desalojo, puede prolongarse desde varios meses hasta un año mientras que, en el segundo de los casos, la ley lo consideraría como un delito de allanamiento de morada y, por consecuente, podrán echarlos de manera inmediata.

A lo largo de este post, te explicaremos qué hacer si te ocupan la casa.

¿Qué pasa si entra un okupa en tu casa habitual?

Debes tener en cuenta que, si alguien entra en tu vivienda habitual, la ley te ampara y lo considera como un delito desde el primer momento. No obstante, si no quieres tener complicaciones, lo primero que debes hacer es demostrar a la policía que la vivienda por la que reclamas es tuya y que, además, es tu residencia habitual. Normalmente, los okupas suelen aprovechar para entrar mientras nos encontramos fuera de casa, quizá, durante un fin de semana —aunque no suele ser muy habitual este tipo de ocupaciones—.

Para demostrar la propiedad de la vivienda y echar a un okupa de tu casa puedes hacer valer las imágenes de la cámara de tu seguridad —si es que tienen—, así como cualquier documento que avale que la vivienda es tuya como, por ejemplo, las escrituras de propiedad. Si la cerradura ha sido forzada, también hay que especificarlo. Es recomendable que saquemos fotos desde el primer momento que sirvan como prueba. Así mismo, es fundamental que interpongas la denuncia en un plazo de 24 – 48 horas, lo más rápido posible.

¿Qué pasa si entra un okupa en tu segunda residencia o piso de alquiler?

En este caso, la situación se complica bastante más y por lo general suele alargarse durante un periodo largo, sin contar los gastos derivados del proceso. Sobre todo, si ha pasado un tiempo considerable hasta que te percatas de que la vivienda ha sido okupada, ya habiendo cambiado la cerradura o habiéndose instalado en ella. Lo que se puede hacer en este caso, es acudir a la vía social. Es decir, interponer una demanda ante el juzgado de primera instancia que será el que corresponda, dependiendo de la ubicación de la vivienda. Con la demanda se deberá acompañar la escritura del inmueble, así como el contrato de arrendamiento o cualquier documento que demuestre que el afectado tiene la propiedad / usufructo de la vivienda. En la demanda se deberá solicitar, así mismo, la inmediata entrega de la posesión de la vivienda.

Ello puede suponer un total de mes o mes y medio hasta que el juzgado notifica a los okupas que, según la ley de Enjuiciamiento Civil —también conocida como ley de desahucio exprés— podrá denominar de manera genérica sin necesidad de conocer sus nombres, deberán demostrar en un plazo de 5 a 10 días que la vivienda es propia o que tienen su usufructo. Si no pueden demostrarlo, serán expulsados en un plazo de 3 meses a 1 años, dependiendo de la situación de cada uno.

Ahora bien, si el okupa es un inquilino de un piso alquilado que no está pagando su alquiler, este podrá ser desalojado por otro procedimiento, por el desahucio por impago de rentas de alquiler. En este caso, el arrendador deberá contratar a un abogado especializado en el sector para que realice un escrito de demanda. Este se presentará ante el tribunal correspondiente, estando reflejado en él tres partes fundamentales que son los hechos, fundamentos de derecho y suplico. Lo siguiente será llevar a cabo un juicio, siempre que el juez lo estime oportuno, y esperar hasta que salga la sentencia. En el caso de que esta sea favorable, el okupa deberá abandonar la vivienda pero, también, deberá abonar la deuda correspondiente por los impagos del alquiler y pagar los gastos derivados del juicio. El momento en el cual los okupas deben abandonar la vivienda se conoce como lanzamiento, que es cuando debe hacerse efectiva la sentencia del juez.

Vendo casa ocupada

Aunque quizá esta opción pueda parecer muy radical en un principio, y no todos estén dispuestos a ello, lo cierto es que muchas de estas viviendas que son ocupadas —tanto de particulares como de entidades bancarias— estaban puestas a la venta o en alquiler en el momento en el cual fueron despojadas de sus propietarios originales. Vender la vivienda ocupada significa continuar con el proceso de venta, pero olvidándose de las complicaciones y el tiempo de los trámites, así como de los gastos en el proceso de desalojar a los okupas.

De hecho, en los últimos años y con la proliferación de las viviendas ocupadas —tan solo en España hay más de 100.000 viviendas ocupadas— han aumentado el número de anuncios del tipo “vendo casa ocupada” o “comprar casa con ocupas dentro”. Esto es así, en el primero de los casos, porque resulta mucho más sencillo y más rápido que seguir con el trámite legal que requiere la denuncia por vía legal o social. Y, en el segundo de los casos, porque el precio de la vivienda suele abaratarse con respecto al precio de las viviendas que podemos encontrar en el mercado, de manera que la persona interesa podrá hacerse cargo tanto de los gastos por el coste de la vivienda como de los gastos por el desalojo o desahucio —dependiendo de cada situación—. Y es que comprar casas con ocupas dentro es una opción que se plantean aquellas personas que no pueden acceder a un piso nuevo o de segunda mano y optan a este tipo de viviendas que se valoran de acuerdo a su situación, pero también para aquellas personas que no tienen prisa por mudarse al nuevo hogar.

De hecho, muchos de los bancos con viviendas a la venta y ocupadas han optado por esta opción, ya que uno de los principales focos de los okupas han sido los pisos con propiedad por parte de cualquier entidad bancaria. Siendo pues, una solución para las entidades financieras que quieren recuperar una parte proporcional del piso del cual en el momento no pueden hacer uso.

Esperamos que este post te haya servido a la hora de entender qué hacer si te ocupan la casa.